Diario de campaña #3

#Un6Dcontigo y nos lanzamos a la calle.

En muchas partes del territorio salimos a la calle para hablar con la gente, para hacernos presentes, para explicar nuestras propuestas y para mostrar que somos tan corrientes tan corrientes que lo único que tenemos de especial es ser parte de la sociedad civil de este país.

Siempre hay quien te mira con suspicacia, siempre hay quien te dice “No me interesa la política” y a esas personas les sonríes, les das las gracias y… les explicas que política hacemos incluso cuando dormimos, que ese “no me gusta” es político y que más vale empezar a tomar conciencia de eso, porque los problemas no desaparecen sólo porque cerremos los ojos ante ellos. En el aniversario de la Constitución española no queda más remedio que salir a la calle y decir que …

Y luego conversas sobre el recibo de la luz, y lo que esconde y lo que deja ver… y las ventajas de dar paso a un mix energético que va a bajar los precios del recibo mensual, al tiempo que crea empleo, además de los empleos que se generan en la construcción cuando optimizas tu vivienda energeticamente para que no sufra perdidas de energía, y eso logrando mantener la subida de las temperaturas en los dos grados deseados para que la vida, tal como la conocemos, no se convierta en inviable… ¡qué aún estamos a tiempo de salvar el clima! Porque todo esta relacionado con todo.

Y se va la mañana, charlando por las calles de Zafra, y alguien te dice al pasar: “Tenemos que ganar, que Ropero aún quiere abrir la refineria!”

Zafra6D

Diario de campaña #2

Tuve el día 5 para pensar, para leer, para estructurar las ideas en mi cabeza. En esta cabeza mía habitan dos programas electorales, y eso a veces puede confundir. Sobre todo cuando esos programas electorales coinciden tanto y en tantas cosas. Necesitaba tiempo para ordenarme la cabeza y el corazón. Ya saben que estoy convencida de que las emociones importan mucho más de lo que queremos reconocer.

Me presento al congreso por la provincia de Badajoz, voy la nº3 en la lista de PODEMOS. Soy parte de EQUO.

Y eso es algo que, aunque yo por ser parte del proceso tengo claro, no deja de generar un cierto conflicto entre personas que están a mi alrededor, de uno y otro lado, o de más allá incluso.

¿Por qué les cuento esto en un diario de campaña? Porque las dudas y la inquietud también son parte de proceso que nos trae hasta aquí. Uno se pone en movimiento porque tiene una conciencia clara del dolor del mundo. Tomas conciencia de que existen problemas, te pones en marcha y descubres que existen soluciones. Quieres que las soluciones se implemente para construir una nueva realidad más justa. Y así, sin haberlo preparado realmente, sin ambición política, te encuentras (me encuentro) con que todos los pasos que he dado desde los 19 años, me han traído hasta aquí.

Y leo el Programa de PODEMOS y encuentro 48 propuestas “verdes” desde la Fiscalidad verde, pasando por la Derogación del Real Decreto 900 / 2015, de 9 de octubre, y aprobación de una normativa que permita el desarrollo del autoconsumo eléctrico, garantía por Ley del acceso a un suministro mínimo energético por persona/familia, una nueva Ley de Aguas (el agua como un Derecho), un plan de uso social de la tierra y una Ley General de Bienestar Animal, y propuestas concretas sobre cooperación internacional y sobre política exterior y medidas para potenciar la economía Social Solidaria… y comprendo que no estoy tan lejos de mi hogar verde. Y ya no me siento una intrusa vestida con un programa que no es mio porque aunque el nombre no es Equo, el vestido me sienta bien.

#ConEquoPodemos

SumaTuVozPorLosTorosDeCoria

cabeceraEventoCoria

Cuenta la leyenda que hace mucho, mucho tiempo atrás, en Coria, por alguna razón que nos es desconocida, existía la tradición de perseguir a un joven por las calles mientras la gente lo apuñalaba hasta morir. Dice la leyenda que esa tradición era cruel e inhumana y por eso las gentes de Coria decidieron cambiarla.

La realidad es que en Coria es posible que lleven persiguiendo toros dentro de las murallas desde el siglo III antes de nuestra era. Pocas tradiciones pueden reclamar para sí una historia tan larga. Dicen que es algo que hacían los Vetones y aseguran que, siendo tan antigua, es un tesoro inmaterial, que no se puede cambiar. Sin embargo los Vetones adoraban a la diosa Ataecina, una diosa a la que ya nadie conoce en Coria. Los Vetones dejaban que sus muertos fueran comidos por las aves carroñeras, pero ahora a nadie en Coria se le ocurriría hacer eso con sus seres queridos tras su deceso. ¿Saben por qué? La respuesta es fácil: la vida cambia, nuestra sensibilidad cambia y nuestra forma de celebrar cambia: La vida y la muerte cambian.

La sociedad del siglo XXI reclama un estilo de vida más respetuoso. Más justo, más ético, más humano. Sí, más humano: con todas las criaturas. En la sociedad del siglo XXI no comprendemos la esclavitud, no comprendemos el abuso, no comprendemos la injusticia y, por eso, en nuestra sociedad nos escandalizamos con la violencia de género, con el maltrato infantil y también, porque es parte de lo mismo, con el maltrato animal.

Pero en Coria, para festejar, se persigue por las calles a once inocentes y se torea a un novillo para “incentivar” a los más jóvenes. Doce criaturas inocentes, o más, que son aterrorizadas y que finalmente mueren entre estertores de dolor a la vista de hombres y de mujeres pero, sobre todo, a la vista de niñas y niños que crecen pensando que causar dolor es divertido, en lugar de ser lo que es: un drama.

Las Fiestas de Coria fueron declaradas de Interés Turístico en Extremadura bajo el amparo del Decreto 152/1997 de 22 de diciembre por la Junta de Extremadura, pero somos muchas las personas de esta región que reclamamos una revisión de este decreto, de estas celebraciones y del concepto de fiesta.

Antiguamente, nuestros mayores fantaseaban con la idea de que los toros eran animales feroces. Los imaginaban devorando doncellas o alimentándose de hombres jóvenes. Antiguamente, la fantasía dominaba la vida de la gente y la ciencia parecía cosa del demonio, por lo que no se paraban a pensar que un toro es un herbívoro, hecho para la paz del campo, para rumiar interminablemente y para pelear poco y mal.

Perseguir, acorralar, agotar y dar muerte de un disparo excepcionalmente legal desde 2012, a un toro, no es una tradición: es fomentar la violencia y eso es algo que nuestra sociedad quiere cambiar. Porque nuestros valores han cambiado, porque ahora sabemos que los hombres y las mujeres son iguales en dignidad y derechos y ya no necesitamos festejos que fomenten una masculinidad mal entendida y cruel. Porque ahora sabemos que somos mamíferos, y que los mamíferos compartimos la misma capacidad de sentir: emociones y sensaciones, alegría y dolor.

Todo ser humano responde al instinto primario de ayudar a los demás y, para ayudar, nos unimos, nos organizamos. Para ayudar, nos olvidamos de nosotros mismos, de nuestras pequeñas diferencias y nos agrupamos sin pensar en separarnos por colores ni siglas, para decir con toda la potencia de nuestras voces unidas: ¡NO AL MALTRATO ANIMAL! ¡BASTA DE TRADICIONES CRUELES!

Porque allá donde un ser inocente es torturado y se hace necesario alzar la voz para defenderlo, sumamos nuestras voces por los toros que van a morir en Coria del 23 al 29 de junio.

Sumamos nuestras voces por Cordobés, Guapetón, Volador, Lusitano, Agujilla, Manisero, Buscador, Bonarillo, Pero, Taciturno, Insensato, y ese novillo Alavés que no va a conocer la vida adulta y que va a morir cruelmente entre el polvo y las risas de quienes lo van a usar como si fuera un objeto que no siente dolor ni miedo.

Y con una sola voz, que suma todas nuestras voces le decimos a Coria: ¡Despierta, Coria! y descubre la alegría de una fiesta sin dolor… ¡Despierta, Coria!

Vídeo-presentación Frágiles Biografías

Una hora de agradable conversación sobre literatura y secretos personales que tuvo lugar en el Centro de Arte Moderno, una preciosa librería de Madrid, donde hay también hueco para la pintura … y para algunos objetos mágicos que fueron tocados por escritores latinoamericanos.