Lobo amigo

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El domingo 13 de marzo estamos convocadas a gritar esto en las calles de Madrid, a llenar la Puerta del Sol con nuestra presencia y nuestras voces a favor del lobo ibérico. Quizás algunas personas de las que leen esto se pregunten ¿qué necesidad hay de salir a manifestarse a favor del lobo? Para esas personas escribo.

Antes de nada quiero aclarar que no soy una experta, que no soy parte de la comunidad científica, ni soy ganadera, por lo que en mi día a día el lobo es como la ballena o el oso polar, un animal con el que las posibilidades de encontrarnos son escasas. Sin embargo, como ser racional no puedo dejar de experimentar un inmensos placer al pensar que los lobos y yo somos parte de la biodiversidad que sustenta la vida.

Lamentablemente vivimos en un país en el que el maltrato animal es un buen negocio. Desde la tauromaquia, a la gestión de perreras que son en demasiados casos campos de exterminio, o la aparición creciente de mataderos por el rito halal, con esa exención cultural que les permite legalmente no aplicar el aturdimiento, hasta llegar a las prácticas de caza ilegal, en el maltrato animal hay no solo un componente de crueldad, sino que se le suma un componente de negocio a expensas del dinero de nuestros impuestos, que debería hacer reaccionar incluso a quienes no se sienten tocados por el dolor de nuestros compañeros de planeta.

En el año 2009 un programa de Informe Semanal TVE, mostraba el uso incontrolado de la caza como forma de gestión de la población de lobo ibérico en nuestro territorio. Aquel programa sacaba a la luz la cara oscura y corrupta de una práctica que dice estar regulada, pero nos alertaba de que agentes que deberían salvaguardar el patrimonio natural que garantiza la vida, se dejaban sobornar por aficionados a la caza y aparecía el caso de Sierra de la Culebra (Zamora) con empresas turísticas que usan cebos para lobos y a las que se les permite matar más allá del cupo autorizado.

Lo que ni nuestras autoridades, ni algunos sindicatos ganaderos nos dicen a las personas de a pie, es que en Portugal el lobo es una especie totalmente protegida y matarlo es delito. Pero los lobos no saben de fronteras, y esos mismos lobos que en Portugal son defendidos para que la vida salvaje siga teniendo su espacio, al pasar a nuestro territorio, pueden morir porque aquí no le damos ningún valor al equilibrio natural de los ecosistemas.

La Comunidad de Madrid va a dar muerte a 2400 cabras montesas en la Pedriza, y cada año en el Parque Nacional de Sierra Nevada, entre Granada y Almería, se da muerte a unas 200 cabras montesas y algo más de 300 jabalíes. Y si nos vamos más al norte, en la vertiente leonesa de los Picos de Europa, se da muerte por control poblacional a unos 250 corzos, rebecos, venados y jabalís cada año ¿no es extraño?

Ya he dicho desde el comienzo que no soy una experta en temas medioambientales, simplemente me hago preguntas a la luz de los datos que aparecen en la prensa. Y no me encajan.

Vivimos en una sociedad en la que el lobo, desde hace algunos siglos, es el enemigo. Los cuentos, y en eso sí soy experta, nos lo muestran como la personificación del mal. Cuando pensamos en el lobo, enseguida pensamos en Caperucita Roja y vemos a la niña inocente victima de un ser carente de moral. Pero el lobo no es un lobo en el cuento. En esto los cuentos populares son como cualquier especie viva y evolucionan con cada generación. En los cuentos los animales son metáforas del comportamiento humano, y por eso en los cuentos de los pueblos originales el lobo aparece como un ser protector, que nos salva del hambre, del frío o incluso de los malos tratos de un marido violento (cuento lakota).

El domingo 13 de marzo espero que seamos muchas las personas que gritemos en la Puerta del Sol, ¡Lobo, amigo, mi voz esta contigo! Porque solo nosotras podemos cambiar el cuento.

La oveja de Galdós

Hay años que son un regalo del principio al final. Por supuesto no son años perfectos, en los que no existe el dolor, ni la injusticia, sin embargo son años en los que uno pone su granito de arena en la construcción de ese mundo justo para tod@s…¡¡y se ven!!

A mi este año me ha sucedido eso, he logrado publicar mi primer libro “no práctico” y de relato breve, donde se puede leer lo que me nace del corazón, y he terminado el año compartiendo algunas de las cosas que me enamoran de Benito Pérez Galdós en mi blog favorito de eldiario.es. Aquí les dejo el enlace.

http://www.eldiario.es/caballodenietzsche/oveja-Galdos_6_466213402.html

Benito Pérez Galdós amaba a los animales. Era antitaurino y aparece en numerosas fotos con sus perros y gatos. Pero no solo: daba de comer a los pájaros y alimentó con biberón a Mariucha, una corderilla de la que se hizo cargo toda su vida.

Galdos

Diario de campaña #2

Tuve el día 5 para pensar, para leer, para estructurar las ideas en mi cabeza. En esta cabeza mía habitan dos programas electorales, y eso a veces puede confundir. Sobre todo cuando esos programas electorales coinciden tanto y en tantas cosas. Necesitaba tiempo para ordenarme la cabeza y el corazón. Ya saben que estoy convencida de que las emociones importan mucho más de lo que queremos reconocer.

Me presento al congreso por la provincia de Badajoz, voy la nº3 en la lista de PODEMOS. Soy parte de EQUO.

Y eso es algo que, aunque yo por ser parte del proceso tengo claro, no deja de generar un cierto conflicto entre personas que están a mi alrededor, de uno y otro lado, o de más allá incluso.

¿Por qué les cuento esto en un diario de campaña? Porque las dudas y la inquietud también son parte de proceso que nos trae hasta aquí. Uno se pone en movimiento porque tiene una conciencia clara del dolor del mundo. Tomas conciencia de que existen problemas, te pones en marcha y descubres que existen soluciones. Quieres que las soluciones se implemente para construir una nueva realidad más justa. Y así, sin haberlo preparado realmente, sin ambición política, te encuentras (me encuentro) con que todos los pasos que he dado desde los 19 años, me han traído hasta aquí.

Y leo el Programa de PODEMOS y encuentro 48 propuestas “verdes” desde la Fiscalidad verde, pasando por la Derogación del Real Decreto 900 / 2015, de 9 de octubre, y aprobación de una normativa que permita el desarrollo del autoconsumo eléctrico, garantía por Ley del acceso a un suministro mínimo energético por persona/familia, una nueva Ley de Aguas (el agua como un Derecho), un plan de uso social de la tierra y una Ley General de Bienestar Animal, y propuestas concretas sobre cooperación internacional y sobre política exterior y medidas para potenciar la economía Social Solidaria… y comprendo que no estoy tan lejos de mi hogar verde. Y ya no me siento una intrusa vestida con un programa que no es mio porque aunque el nombre no es Equo, el vestido me sienta bien.

#ConEquoPodemos

SumaTuVozPorLosTorosDeCoria

cabeceraEventoCoria

Cuenta la leyenda que hace mucho, mucho tiempo atrás, en Coria, por alguna razón que nos es desconocida, existía la tradición de perseguir a un joven por las calles mientras la gente lo apuñalaba hasta morir. Dice la leyenda que esa tradición era cruel e inhumana y por eso las gentes de Coria decidieron cambiarla.

La realidad es que en Coria es posible que lleven persiguiendo toros dentro de las murallas desde el siglo III antes de nuestra era. Pocas tradiciones pueden reclamar para sí una historia tan larga. Dicen que es algo que hacían los Vetones y aseguran que, siendo tan antigua, es un tesoro inmaterial, que no se puede cambiar. Sin embargo los Vetones adoraban a la diosa Ataecina, una diosa a la que ya nadie conoce en Coria. Los Vetones dejaban que sus muertos fueran comidos por las aves carroñeras, pero ahora a nadie en Coria se le ocurriría hacer eso con sus seres queridos tras su deceso. ¿Saben por qué? La respuesta es fácil: la vida cambia, nuestra sensibilidad cambia y nuestra forma de celebrar cambia: La vida y la muerte cambian.

La sociedad del siglo XXI reclama un estilo de vida más respetuoso. Más justo, más ético, más humano. Sí, más humano: con todas las criaturas. En la sociedad del siglo XXI no comprendemos la esclavitud, no comprendemos el abuso, no comprendemos la injusticia y, por eso, en nuestra sociedad nos escandalizamos con la violencia de género, con el maltrato infantil y también, porque es parte de lo mismo, con el maltrato animal.

Pero en Coria, para festejar, se persigue por las calles a once inocentes y se torea a un novillo para “incentivar” a los más jóvenes. Doce criaturas inocentes, o más, que son aterrorizadas y que finalmente mueren entre estertores de dolor a la vista de hombres y de mujeres pero, sobre todo, a la vista de niñas y niños que crecen pensando que causar dolor es divertido, en lugar de ser lo que es: un drama.

Las Fiestas de Coria fueron declaradas de Interés Turístico en Extremadura bajo el amparo del Decreto 152/1997 de 22 de diciembre por la Junta de Extremadura, pero somos muchas las personas de esta región que reclamamos una revisión de este decreto, de estas celebraciones y del concepto de fiesta.

Antiguamente, nuestros mayores fantaseaban con la idea de que los toros eran animales feroces. Los imaginaban devorando doncellas o alimentándose de hombres jóvenes. Antiguamente, la fantasía dominaba la vida de la gente y la ciencia parecía cosa del demonio, por lo que no se paraban a pensar que un toro es un herbívoro, hecho para la paz del campo, para rumiar interminablemente y para pelear poco y mal.

Perseguir, acorralar, agotar y dar muerte de un disparo excepcionalmente legal desde 2012, a un toro, no es una tradición: es fomentar la violencia y eso es algo que nuestra sociedad quiere cambiar. Porque nuestros valores han cambiado, porque ahora sabemos que los hombres y las mujeres son iguales en dignidad y derechos y ya no necesitamos festejos que fomenten una masculinidad mal entendida y cruel. Porque ahora sabemos que somos mamíferos, y que los mamíferos compartimos la misma capacidad de sentir: emociones y sensaciones, alegría y dolor.

Todo ser humano responde al instinto primario de ayudar a los demás y, para ayudar, nos unimos, nos organizamos. Para ayudar, nos olvidamos de nosotros mismos, de nuestras pequeñas diferencias y nos agrupamos sin pensar en separarnos por colores ni siglas, para decir con toda la potencia de nuestras voces unidas: ¡NO AL MALTRATO ANIMAL! ¡BASTA DE TRADICIONES CRUELES!

Porque allá donde un ser inocente es torturado y se hace necesario alzar la voz para defenderlo, sumamos nuestras voces por los toros que van a morir en Coria del 23 al 29 de junio.

Sumamos nuestras voces por Cordobés, Guapetón, Volador, Lusitano, Agujilla, Manisero, Buscador, Bonarillo, Pero, Taciturno, Insensato, y ese novillo Alavés que no va a conocer la vida adulta y que va a morir cruelmente entre el polvo y las risas de quienes lo van a usar como si fuera un objeto que no siente dolor ni miedo.

Y con una sola voz, que suma todas nuestras voces le decimos a Coria: ¡Despierta, Coria! y descubre la alegría de una fiesta sin dolor… ¡Despierta, Coria!

Tauromaquia un ejercicio de maltrato animal

Desde Equo Extremadura organizamos en Badajoz, con el apoyo del Ateneo este coloquio que cuando en el año 2000 me traslade a vivir en estas tierras, parecía algo del todo imposible. Pero catorce años después ya hemos dado pasos de gigante en lo que las extremeñas y los extremeños consideramos licito.

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Suma tu voz por el Toro de la Vega

stick toro vega copiaDesde el grupo Defensa de los Animales de EQUO le hemos dado vueltas a muchas cosas, entre ellas a como hacer visible al amplio sector de la sociedad que es contrario a la crueldad con los animales. De modo que siguiendo la linea de cooperar para sumar que es el identificativo de Equo hemos lanzado la campaña “Suma tu voz por el Toro de la Vega”

Cada vez es mayor el número de personas en el territorio español que no ven ya como algo inevitable el mantenimiento de las tradiciones crueles con los animales. Cada vez somos más las que sentimos y pensamos que ser crueles con los animales es parte de esas llamadas tradicones aberrantes que la humandiad debe superar para lograr ser lo que debemos ser, parte de este planeta, ni más, ni menos.

Por si se animan a firmar les dejo el enlace SumaTuVozPorElTorodelaVega

y Aquí el MANIFIESTO Por Julio Ortega Fraile

Estamos en 2014, ¿no es así? Y esto es España, ¿verdad?

Siglo XXI y una nación que se dice del primer mundo, que se jura democrática y que se declara puntera en educación, ética y ley. Un país que se pavonea de ser baluarte moral y legal del respeto a la vida y a la libertad.

¿Puede alguien imaginarse, bajo esas condiciones, a unos políticos tratando de convencer a los ciudadanos de que no prendan fuego a los bosques, que no arrojen vertidos contaminantes a los océanos o que no cuelguen a los galgos de las ramas de los árboles o de las torres eléctricas?

¿Puede alguien concebir, en ese mismo tiempo y lugar, que el pueblo se lance a las calles para pedirle a sus dirigentes la prohibición de pegar a los niños, la de abandonar a los ancianos, la de linchar a los indigentes o la de quemar gatos negros en las plazas?

¿Pero que chaladura – os preguntaréis-, puede ser la que lleve a figurarse que tales atrocidades fuesen tan lícitas como comprar un coche o pasear por un parque?

Decid, entonces, ¿puede ser verdad que hoy y aquí, sí, aquí, porque también para la brutalidad somos aldea global, sea legal torturar a un toro alanceándolo hasta que se muera y hacerlo como capítulo, el principal, de un programa de festejos populares? ¿Hacerlo como diversión de unos cuantos seres…. unos cuantos individuos… ¿cómo llamar, conservando la corrección política, a quienes son conductualmente feroces?: ¿embrutecidos? ¿Hacerlo para atraer a un turismo ávido de violencia medieval? ¿Que sea legal porque los cargos electos que podrían abolirlo, lejos de prohibirlo lo alimentan con folletos, billetes, selfies y alguna que otra declaración de “nosecuántos” cultural? ¿Que se siga autorizando porque tantas personas…? ¿decentes?, ¿modernas?, ¿sensibles?, ¿empáticas?, ¿valientes?, ¿callan y miran hacia otro lado?

Lo es, es legal, no hay desvaríos en las últimas palabras. Aquel que cambia de coche un lunes podrá ensañarse con un toro el martes y darse una vuelta por el parque el miércoles, todo ello con idéntica libertad.

No puede haber razones de estado para el crimen perpetrado desde el poder, ni ese poder consentir, ¿consentir, digo?, ¡incentivar!, que el pueblo lo cometa en nombre de una tradición. Ni en el de nada. No pueden ciento y pico hombres, aplaudidos por diez mil, salir de sus casas la mañana de un martes de septiembre con una lanza en sus manos, y como si de una máquina del tiempo que retrotrajese a la edad media se tratase, perseguir, acorralar y alancear a un desdichado toro hasta que se tambalee, hasta que sus patas se doblen por el peso cortante y colosal del miedo y del dolor, hasta que agache la testuz, hasta la última de gota de sus hemorragias, hasta la última bocanada de sus vómitos y hasta la última convulsión de sus estertores. Hasta que muera, tarde las lanzas que tarde en hacerlo, y cueste las punzadas que cueste de destornillador en su nuca. No tendrían que poder, pero pueden, y llenan de la sangre de su víctima sus miradas, sus manos y la tierra, como en una mala película gore de serie B. Y por eso, porque les dejan, lo repiten cada año durante sus Fiestas Mayores en honor a la Virgen de la Peña.

En la España de 2014 habita un estremecedor puñado de ciudadanos que defiende el encarnizamiento extremo con un toro, que proclama su tortura y su asesinato como un espectáculo público a proteger y subvencionar. Es así porque siempre ha habido y habrá mujeres y hombres yermos de compasión y fértiles de crueldad, pero lo que no puede existir, bajo ningún concepto, es ni una sola ley o excepción legal que lo autorice. Ni una sola, pero la hay. Está publicada con rango de Decreto en el Boletín Oficial de Castilla y León.

Y por eso hoy nosotros tenemos razones suficientes, las más poderosas, para no separarnos por colores ni siglas. Hoy debería dar igual nuestro sexo, raza, saldo, equipo de fútbol o religión. Hoy hemos de ser una sola voz, atronadora e imparable, exigiéndoles, ¡exigiéndonos!, la abolición inmediata del toro de la vega.

Porque la sonrisa ante el sufrimiento ajeno es síntoma de psicopatía o una gran canallada, pero jamás diversión.

Porque si hay tortura no puede ser negocio sino delito. Siempre.

Porque hay niños en Tordesillas que desean alcanzar la edad de poder ser lanceros y no, no pueden ser instruidos en las aulas del sadismo. O acabarán por aprenderlo. Los que se pasan por el forro de su saña la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, son los mismos que se pasan por la funda de su infamia la Declaración de los Derechos de la Infancia firmada en la ONU también por una España con Tordesillas dentro.

Porque en la página del Patronato del Toro de la Vega, esa en la que se puede leer en el Capítulo III de sus Ordenanzas titulado “Los derechos del toro”, que “nadie ose tratar mal al toro, ni vivo ni muerto, ni de palabra ni de obra”, nos describen a sus detractores como “cuatro desarrapados que portan pancartas y gritan entre porro y porro porque no tienen nada mejor que hacer”.

Y porque Elegido, el toro de la vega 2014, todavía está vivo. Porque sabemos cuándo, dónde y quiénes lo quieren matar. Y porque no luchar hasta la afonía y la extenuación por evitarlo es blandir una lanza y clavarla en su cuerpo. La cobardía, el desprecio y la indiferencia son tan capaces de sostenerse sobre el filo del acero como el sadismo.

Mira tu mano, mira tu corazón, mira tu mente, mira hacia ese suelo que una víctima inocente teñirá de rojo con su sangre. Mira finalmente a tus ojos y decide si el 16 de septiembre estarás en la vega de Tordesillas asesinando a Elegido, o decide si estás aquí, con los que vamos a empuñar en nuestras manos armas que no matan, pero armas que juramos no soltar, para que el 17 de septiembre Elegido siga vivo. Y para que ningún martes más de ningún septiembre, otro toro vuelva a cruzar el puente medieval sobre el Río Duero para encontrarse con sus ejecutores.